Smart Contracts para formalizar acuerdos en la era digital

La seguridad en las transacciones que implican dinero siempre ha sido un tema de gran relevancia entre las personas, sobre todo en la actualidad donde los avances tecnológicos han influido positiva y negativamente en el día a día de la sociedad.

En este sentido, es primordial informarse sobre los métodos de resguardo de información, tales como los contratos inteligentes y su tecnología de blockchain quienes prometen simplificar al máximo los procesos, además de aportar transparencia, confianza y seguridad.

¿Qué es un Smart Contract?

Debemos recordar que un contrato es simplemente un acuerdo entre dos o más partes donde se plasman parámetros como lo que está permitido y lo que no, además de las consecuencias de su incumplimiento. En este mismo orden de ideas, las presentaciones pueden ser verbales o escritas, pero ambas están sujetas a leyes y jurisdicciones.

Ahora bien, cuando hablamos de un Smart Contract, lo que es igual a un contrato inteligente, se refiere a scripts o códigos informáticos que son escritos en lenguajes de programación, caracterizados por ser capaces de ejecutarse y hacerse cumplir de forma autónoma y automático, lo que conlleva a no solicitar intermediarios o mediadores.

Principales características

Los smart contracts destacan ya que se pueden replicar y distribuir por todos los nodos que se encuentren conectados a la red, solo cumplen acciones para las que fueron diseñados y son capaces de automatizar todo tipo de tarea actuando como un programa autoejecutable.

De igual modo, se hacen notar por ser inmutables, personalizables, transparentes y por no solicitar la presencia de terceras partes que garanticen la integridad del proceso y el cumplimiento de las condiciones delineadas.

Hablemos de su funcionamiento

La operatividad de un contrato inteligente es semejante a las transacciones en blockchain. Luego de que el usuario inicie la transferencia, esta llega a la base de datos distribuida y se procede a verificar la identidad a fin de aprobar el traspaso.

Desde luego, la transacción se acompaña por el código que especifica el tipo de operación a ejecutarse. Además, si el contrato necesita un cambio se cumple el proceso mencionado anteriormente.

Los primeros contratos inteligentes

Basándose en los registros existentes, los primeros Smart Contract fueron propuestos en 1995 por el científico informático, jurista y criptógrafo Nick Szabo.

Lo anterior, con el objetivo de proporcionar una herramienta que contribuya en los acuerdos entre ambas partes para lo relacionado con redes de ordenadores. Pese a que Szabo lo puntualizaba como inexistente, en el año 2009 terminaría convirtiéndose en realidad tras el surgimiento del Bitcoin y blockchain.

¿Quiénes lo crean?

Básicamente, un Smart Contract lo funda personas físicas o jurídicas, al igual que máquinas y demás programas cuyas funciones son autónomas. Lo importante es su independencia ante autoridades para poseer validez. Por lo tanto, son códigos visibles por todos e imposible de cambiar.

¿Se puede eliminar un Smart Contract?

Estos programas informáticos se pueden descartar si así se proyecta. Resumidamente, estando dentro de la blockchain de Ethereum, los smart contract logran incorporar una función en el código denominada "Selfdestruct", la cual otorga la posibilidad de suprimir el contrato si se detecta un error o se demanda sustituir por uno nuevo.

¿Existe la posibilidad de modificarlo?

La respuesta es negativa, posterior a su lanzamiento el smart contract no se puede modificar. Tal y como se mencionó anteriormente, los contratos inteligentes solo consienten funciones determinadas, ejemplo la sustitución por uno nuevo o su eliminación; siempre y cuando se haya habilitado dicha opción previamente.

Plataformas más utilizadas

Actualmente, la más popular es la plataforma de código abierto Ethereum, seguido de Hyperledger; un sistema open source que se tiende a confundir con las criptomonedas cuando en realidad es un programa digital flexible.

En el tercer lugar reside Counterparty, sitio web que utiliza el blockchain de Bitcoin y permite fomentar contratos en su interior.

Finalmente, la cadena de bloques Polkadot se conoce por la capacidad para albergar parachain, es decir cadenas dentro de cadenas, contribuyendo positivamente en el número de las transacciones habituales.

Conozcamos sus aplicaciones

Entre los usos más comunes de los contratos inteligentes están los almacenamientos de registros, hipotecas, protección de copyright, actividades comerciales, mercado inmobiliario, servicios de salud, reclamaciones a aseguradoras, cadenas de suministros, tratados de trabajo y procesos electorales.

Bitcoin y su relación con los smart contracts

Hoy en día, el Bitcoin ya posee diversos smart contracts que tienden a ejecutarse por default y con total transparencia, idóneo para configurar acuerdos entre dos o más partes a través de la blockchain pues la transacción contiene instrucciones llenas de seguridad.

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